Cuando los bebés salen de sus huevos, son tan pequeños que no se les puede ver a simple vista. Se puede encontrar por lo menos 10 en una gota de agua pero se requiere de un microscopio para verlos. El bebé del Caracol rosa recién nacido tiene dos lóbulos redondeados y bordeados de cilios que se mueven muy rápido. ¡Estos lóbulos forman el velum que les permiten nadar y, al mismo tiempo respirar y atrapar las algas microscópicas y algunas bacterias hacia su boca para comer! Por lo tanto, el velum es muy importante para la vida del bebé caracol que se llama larva veligera. Esta larva velígera ya posee una minúscula concha transparente. Durante un mes aproximadamente, los bebés caracoles van a formar parte del plancton nadando y dejándose transportar por las corrientes del mar Caribe. Es difícil decir a donde llegarán durante su largo viaje, pero se sabe que pueden viajar desde México hasta Florida en un mes.

Los bebés del Caracol rosa (1), no son los únicos animales microscópicos que flotan en el agua del mar cuando son pequeños, también están otros caracoles (2), las langostas (3), los crustáceos (4), los erizos (5), las almejas (6), los peces (7) y muchos otros animales cuyas crías presentan una fase planctónica y flotan en el mar durante sus primeros días o semanas de vida.

Todos los animales pequeños y todas las algas microscópicas que flotan en el agua del mar forman el plancton. Pero en el plancton, no todos viven en paz. Existen larvas, como las larvas de moluscos que comen solo algas microscópicas (se puede decir que son herbívoras), pero otras larvas son carnívoras. Por ejemplo, las larvas de langostas y cangrejos se comen a otros animales pequeños como los propios bebés del Caracol rosa y los bebés de las almejas.

Luego de 3 semanas de vida en el plancton, el bebé Caracol medirá casi 1 milímetro; siendo ahora más pesado porque su concha creció y se va a ir al fondo del mar. Al mismo tiempo, se metamorfosea (como la oruga que se vuelve mariposa o el renacuajo que se transforma en rana).

El velum que le permitía nadar, respirar y comer, desaparece. Al mismo tiempo, se va desarrollando el pie que le va a permitir arrastrarse en el fondo marino. En su proboscis, se va a desarrollar un pequeño rallador llamado rádula, que le permite triturar las algas. Tiene también una branquia con la cual respira de otra manera. A partir de este momento, empieza a parecerse a la anatomía de un pequeño Caracol rosa y no podrá nunca más nadar.

El pequeño Caracol rosa metamorfoseado se hunde en la arena, ¡escondiéndose durante un año!!! Pero sale de noche para comer algas minúsculas y bacterias pegadas a la superficie de las hojas de las praderas marinas y así engorda y va creciendo. También consume arena para extraer las algas y bacterias pegadas a esta. Se ha convertido así en un Caracol rosa miniatura, que se parece a sus padres pero sin el labio de la concha que es característica de los adultos.